Mira la semana de menor caja, no solo el saldo con el que termina el trimestre.
Qué responde y qué deja fuera
El presupuesto ayuda a fijar un plan; el flujo semanal permite revisar si las fechas de recaudo y pago son compatibles con ese plan. Una factura emitida no es todavía un cobro. Tampoco un gasto contable equivale siempre a un pago de la misma semana.
El horizonte de 13 semanas es una práctica de gestión de liquidez descrita, entre otras referencias, por ICAEW. No sustituye las proyecciones de largo plazo ni determina por sí mismo la rentabilidad o el valor de una empresa.
Empieza por las fechas que mueven el dinero
Define un día de corte y separa la información confirmada de las estimaciones. Para construir una primera versión, reúne:
- Saldos iniciales disponibles por banco y sociedad, distinguiendo recursos restringidos.
- Cartera con fecha probable de recaudo, no solo fecha de vencimiento.
- Pagos de operación, nómina, proveedores, impuestos e inversión con sus fechas previstas.
- Servicio de deuda y financiación realmente disponible, con sus condiciones.
- Transferencias entre compañías, si trabajas con un grupo.
La estructura básica es saldo inicial más entradas menos salidas. business.gov.au explica este mecanismo y la necesidad de distinguir cifras reales de estimadas. En Colombia, incorpora los pagos tributarios según el calendario y las obligaciones efectivas de la empresa; no traslades tratamientos fiscales de una guía extranjera.
Un cierre positivo puede esconder una semana crítica
| Concepto | Semana 1 | Semana 2 | Semana 3 |
|---|---|---|---|
| Saldo inicial | 30 | 15 | −5 |
| Cobros previstos | 20 | 15 | 40 |
| Pagos previstos | 35 | 35 | 20 |
| Saldo final antes de medidas | 15 | −5 | 15 |
La tercera semana termina con 15, pero en la segunda aparece una brecha de 5. El saldo negativo representa una necesidad proyectada antes de tomar medidas; no supone que exista un sobregiro autorizado. Mirar solo el cierre oculta el momento en que la operación necesita una respuesta.
El equipo puede contrastar opciones: confirmar un recaudo, revisar una compra no comprometida o evaluar financiación disponible. Cada alternativa requiere responsables, fechas y una validación de sus condiciones. Mover un pago en el archivo no significa que el proveedor haya aceptado el cambio.
Pon a prueba los cobros más inciertos
Identifica qué recaudos dependen de aprobaciones, hitos o clientes con retrasos. Conserva un escenario base y otro con demoras justificadas. En el ejemplo, si 10 de los cobros de la semana 2 pasan a la semana 3, la brecha de la semana 2 aumenta de 5 a 15. El total cobrado puede ser el mismo y, aun así, cambiar la necesidad de liquidez.
En un grupo, revisa la caja por sociedad además del consolidado. Los recursos de una compañía no están necesariamente disponibles para otra: importan los acuerdos, las restricciones y las condiciones de cada movimiento.
Actualízalo con una rutina de cierre
Al cerrar cada semana, compara lo que ocurrió con lo proyectado, explica las diferencias y añade una semana al final para conservar el horizonte. Como propuesta de trabajo, asigna un responsable del modelo y otro de validar los supuestos de cada fuente.
La reunión debe terminar con decisiones identificables: qué recaudo confirmar, qué alternativa evaluar, quién responde y cuándo. Si actualizar el archivo consume más tiempo que analizarlo, conviene revisar cómo mantener el modelo y conectarlo por etapas.
Izanagi desarrolla modelos de planeación financiera y caja para conectar esta lectura semanal con la operación y las decisiones del negocio.
Guía de gestión financiera con un ejemplo ficticio. Las decisiones de pago y financiación requieren validar la información, los acuerdos y las restricciones de cada empresa.
DE LA LECTURA A LA DECISIÓN
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